Jugando ¿los beneficios del juego?

El juego. Jugar juntos. Jugando.
El juego es tan importante en la vida, y hay que darle el espacio y tiempo que se merece para los niños.
Es jugando que van explorando el mundo, aprendiendo y definiendo quienes son, lo que les gusta, les da oportunidad de reír, compartir, interpretar, simular, verbalizar, analizar, resolver, divertirse!
Hay mucho que jugamos con nuestro pequeño de 7 meses, a hacer torres de vasitos y derrumbarlos, a armar bloques (bueno y él se los mete a la boca), empujar pelotitas o carritos, a jalar algún objeto con una pita, a tirar algo y recogerlo, a gatear, a ‘y donde está la mami’ y a escondernos y aparecer, pasar hojas de un cuento, en fin hay mucho y en cada actividad interactuamos, nos miramos y veo que mi bebé ya va tratando de imitarnos y aprovechamos para animarlo y reconocer sus pequeños grandes logros… él se emociona!
Y con esto no quiero decir que sobre-estimulemos, de hecho hay momentos también perfectos y valiosos para echarnos juntos, caminar cargándolo en brazos y mirar el parque, pasearlo, o sólo dejarlo hacer lo que quiere y observarlo. Pero el juego es protagónico para los bebés y niños, creo que hay que darle el valor que merece.
En mi caso que trabajo fuera de casa, todos los días llego a casa y luego de darle abrazos y besos a mi peque, vamos a jugar ¡Cuánto nos divertimos! él ríe mucho y se entretiene, y luego ya cuando veo que quiere un cambio es hora de comer y luego viene su rutina de sueño.

Los fines de semana son más libres, ya que salimos a pasear y jugamos en diferentes momentos, encontré en el juego una forma más de conectar y compartir con mi bebé.
Son momentos deliciosos!

A Jugar!

Ser mamá y trabajar fuera de casa

Estoy en el avión en mi primer viaje de trabajo sin mi bebé, me voy por tres días y desde ya se siente eterno.
Llegué a pensar cómo organizar traer a mi bebe conmigo estos días, traigo a mi mamá? Mi esposo podrá dejar el trabajo y venir? Luego pisé tierra y acepté que era hora de viajar sola y trabajar.

Ayer hice las compras de casa y he dejado organizado el menú de sus papillas y snacks, dejé el botiquín de los ‘porsiacasos’ con todo lo necesario aunque hasta ahora nunca se ha enfermado, dejé los teléfonos de emergencia, su mordedor en la refrigeradora listo para cuando le molesten las encías y hasta mi polo del pijama por si quiere el olor de mamá. Dios! Lo peor, o realmente lo mejor, es que estoy segura él va a estar muy bien cuidado y yo seré la que sufra más.

Seré quien lo tenga todo el día en mis pensamientos, pendiente de sus horarios de comida, de si durmió bien por la noche, si cuando lo bañó papá no le entró agua al oído, si se estará riendo mientras juega y si le sale al fin el primer diente. Sólo espero que él se lo pase de maravilla, bien cuidado y bien comido, y espero con ansias cuando regrese a casa y lo abrace y oler sus piesitos. mmm deli!

Me he traído el extractor para que no se me corte la leche, ojala lo logre bebé. Así cuando vuelvo y pides la teta pueda dártela, voy a intentarlo.

Todo esto me hace pensar en el mundo laboral para las madres, no voy a decir que es cruel, estoy en un lugar de trabajo super no me podría quejar, pero tenemos tanto que avanzar en el país. En cuanto horarios, flexibilidad del lugar de trabajo, espacios para amamantar y facilitar la lactancia, licencias postnatales extendidas para mamá y papá… si papá también!

Seria genial podamos ir avanzando, creo que las leyes seguro irán a paso lento, muy lento pero desde las empresas podemos ir avanzando con políticas internas y beneficios. Por ejemplo con horarios flexibles o trabajo desde casa algunos días, volver luego de la licencia de manera progresiva empezando menos horas al día e ir aumentando poco a poco, brindando lactarios, dar charlas sobre crianza. Hay muchas cosas que se pueden implementar.

En tu trabajo hay alguna practica o beneficio para madres o padres que quisieras compartir?

Pienso en él y sonrío, suspiro! Buen viaje para mi y excelentes días para el.

Para ellos

Ellos son mis hombres, mi hombre mi esposo mi compañero y amor, y mi hombrecito mi bebé mi ilusión. Hoy sólo quiero escribir por ellos, por ambos.

Hoy siento que me completan la vida, y seguramente no siempre es así, porque hay otros momentos en que una se concentra en distintos aspectos. Pero hoy sólo los necesito a ellos, son más que suficiente, los amo y me aman y con eso ya lo tengo todo.

Hoy cuando llegué del trabajo, me esperaban. Entré a casa y le primera imagen que vi, imagen perfecta por cierto, fue mi esposo cargando a mi bebé, mi protector haciendo reír a nuestro enanito. Ellos abrazados, riendo, uno balanceaba al otro en brazos y el pequeño soplaba (se le ha dado por soplar ya que recién aprendió).

Cuando entré me recibieron dos grandes sonrisas, un beso fuerte y masculino de mi esposo y varios besitos mojados de boca abierta por toda la cara de mi bebé. ¡Qué delicia! Se puede pedir más que eso? Se necesita más que eso?

Hoy ese momento lo sentí perfecto, completo, cómodo, como hecho a la medida de mis sueños… hermoso, precioso y sobre todo lleno de amor.

Hoy me siento bendecida por la vida, acompañada por angelitos que me dicen “sonríe, goza y sé feliz”, me siento inspirada y como si pudiera volar de dicha.

Me muero por mis hombres, no hay más. Los amo y lo declaro desde mi alma hacia el universo.

Siento esa felicidad que no siempre se siente, esa que viene desde las cosas puras y buenas, que no necesita lo material sino que va mucho más allá y cuyo valor está envuelta en cariño y esperanza. Ese tipo de felicidad que lo es realmente, que rellena todo como si fuera hecha por algo tangible y espumoso, que burbujea y llena de colores lo que toca. Ese tipo de felicidad que provoca una lágrima rodeada por una sonrisa, que nos hace respirar hondo y sentir que tocamos el cielo, esa que es deliciosa y cuando aparece le damos espacio para sentir, abrimos nuestros brazos para recibirla con agradecimiento y humildad.

Lo declaro hoy: soy feliz con mi familia, te amo esposo y te amo mi hermoso hijito.

El mundo de las papillas

Hace poco empezamos con el mundo de las papillas, no voy a negar que estaba muy emocionada! Esperaba mucho el momento en que tocara darle de probar cosas distintas, prepararlas yo, hacer cosas sanas, naturales y ricas para él. Nunca he sido fanática de cocinar, pero sí lo disfruto sobre todo cocinar sano con ingredientes naturales, de hecho en los últimos años he ido inclinándome más por aprender sobre alimentos orgánicos, nutrición, y aprovechar toda la riqueza de que tenemos en el país con tanta variedad de frutas, verduras y granos andinos. Esto lo comparto con mi esposo a quien lo gusta lo mismo… felizmente!

Esta vez voy a compartir cómo va siendo mi experiencia de alimentar a mi bebé, y por favor esto no pretende ser un manual ni guía, sólo comparto mi vivencia y lo que me ha funcionado y lo que no. Total yo estoy aprendiendo mientras experimento, ya que soy primeriza.

Cuando mi bebé cumplió 5 meses, ya empezó a mostrar algo de curiosidad de los alimentos. ¿cómo lo mostraba? seguía atentamente la comida que me llevaba a la boca, quería jalar la cuchara, a veces se acercaba a la comida como si quisiera probar. Se lo mencioné a su pediatra y me dijo que podía empezar con papillas de tres frutas (papaya, manzana, plátano de la isla)  y tres verduras (papa amarilla, zapallo, camote), sólo esas. Ese día salí de la consulta feliz! y me fui directo a comprar los ingredientes.

Empecé al medio día, le preparé papilla de papa amarilla con camote y de postre papilla de plátano con leche. Dicen que es mejor empezar por un sólo ingrediente y probar al menos un par de días para ver si se presenta alguna alergia. Yo hablé con mi Dr. y con estas variedades me dijo que no era necesario, así que no lo hice uno por uno, pero como digo depende de cada madre/padre y lo que definan con sus doctores o asesores.

Ya los siguientes días si empecé a darle poco a poco y pasados dos días introducía un nuevo ingrediente. Les doy un ejemplo: si le doy por dos días papa y no hay ninguna alergia, el tercer día puedo mezclar papa con zapallo, si aparece algo podríamos pensar que es el zapallo y así.

Ese primer mes licuaba los ingredientes para hacer un puré espeso pero sin pedazos, y lo soltaba con su leche (materna o de fórmula la que toma usualmente) para que la contextura sea como un puré suelto. Empecé sólo dándole al medio día todo el mes, alternando un día verdura otro día fruta.

Cuando cumplió los 6 meses ya podría darles todas las frutas y verduras y también empezar con cereales como de arroz o quinoa; y a los 7 meses empecé también con carnes (carne, pollo, hígado) y legumbres (hasta ahora sólo probé con lentejas, pronto trataré con otras!).

Tengo la suerte que mi bebé come casi todo y lo disfruta, y cada vez me pide más también, y sé que no siempre es tan fácil pero creo que es importante respetar el ritmo y gustos y tener paciencia con esta etapa.

Algunos consejos que pude aprender:

  • Las primeras veces (digamos la primera semana o al menos las primeras 3 veces) más se trata de la experiencia de probar un alimento que de comer en sí. Cubrí el piso con papel periódico, puse su silla de comer y luego de darle 2 cucharaditas lo dejé tocar la comida, ensuciarse un poco y que pueda experimentar y familiarizarse. ¿Te imaginas sentir una textura y sabor totalmente nuevo y diferente? es como ir a un país en el otro lado del mundo y probar algo jamás visto ni probado, seguramente nos puede dar nervios, hacer muecas, y quisiéramos poder mirarlo más casi examinarlo. Creo que es lo mismo con los bebés.
  • Las primeras veces no estresarnos si no les gusta la comida o si sólo hace muecas y escupe. Algunas veces aún nos pasa que probó un alimento la primera vez y comió muy bien, y dos días después cuando se lo vuelvo a dar no lo quiere, es parte de cómo lo van probando y trato de darle espacio para probar y agarrarle el gusto.
  • Siempre tengo cerca su leche, agua hervida y cereal de arroz, son mis herramientas! Porque si veo que algo le parece muy fuerte de sabor o quedó muy espeso le bajo un poquito el sabor con leche o si algo está muy suelto le agrego un poquito de cereal para espesarlo.
  • El momento de comer debe ser un momento de tranquilidad y disfrute. No me refiero a hacer una fiesta para que coma, pero si debe ser un momento en que tenemos tiempo y no apuros y ánimo para animarlos a comer (eso bebé! muy bien, qué rico, etc.).
  • Recordar que ya debe comer, pero que igual la leche sigue siendo su alimento principal. Hoy que tiene 7 meses ya come 4 veces por día: a las 9 am le doy jugo (4 onzas), luego a las 12.30 papilla de algunas verduras con leche (4 a 6 onzas), a las 3 pm papilla de frutas (2 onzas) y a las 6 pm papilla de fruta o verdura (2 onzas), todo el resto de día y noche su leche (que hoy es mixta entre materna y fórmula).

Comparto algunas recetas que utilizo (bebé de 7 meses) y con las que me va muy bien (el paladar de mi comensal esté muy contento con estas):

Zapallo con trozitos de pollo

Lentejas con trozitos de hígado

Puré de papa amarilla con zapallo

Puré de camote con zanahoria

Puré de papa amarilla con espinaca

Pure de durazno o manzana con quinoa

Plátano triturado con leche

Palta chancada con trozitos de pollo

¿Qué alimentos o papillas le das a tu bebé?