Descubrí que tengo magia

Para todas las mamis que van por ahí con sus hijos, se ven ‘normales y comunes’ pero tienen una magia natural que toca vidas y cría esperanzas

He descubierto que tengo magia.
Soy capaz de calmar una tormenta de lágrimas con sólo extender mis brazos y abrazar con un intenso amor a mi pequeño.

Puedo lograr hacer divertida hasta la tarde más común, cuando bailo cantando en un ritual que sólo entendemos mi hijo y yo, cómplices como lo hacían las tribus más antiguas desde siempre.

Algunas veces casi parece que hiciera pósimas que hechizan, porque preparo una papilla con unas gotas de paciencia, una pizca de cuidado, un atado de ternura y abundante amor, y logro provocar que sea devorada hasta desaparecer en tan sólo minutos.

He visto mi magia cuando ante la inquietud o inseguridad, lo único que envuelve a mi bebé en un halo de paz es la teta o mis brazos. Nunca creí que mi propio cuerpo fuera mágico, aunque ya el embarazo me lo había demostrado.

Tengo una mágica sonrisa, porque sólo basta que sonría mirándolo a los ojos, para desatar el más hermoso efecto que jamás vi, su gran sonrisa con dos dientitos. Una sonrisa que viene con luz, una luz que llega hasta mi alma.

Doy gracias cada día por mi magia, porque es para él, magia directa para mi hijito que sólo necesita de los encantos de su mami muchas veces.

Con amor, de una mamá mágica

Si! Durmio toda la noche!

Eran las 5 am, mi esposo y yo nos despertamos y nos preguntamos, ‘estará bien el bebe?’
No podíamos creer que seguía dormido desde las 8 pm. Mi esposo fue de puntitas a verlo, estaba plácidamente P-R-I-V-A-D-O!
Aprovechamos en cocinarnos un super desayuno y lo servimos en la sala donde tenemos una linda vista hacia la naturaleza. Nos sentamos en paz, 1,2,3 a comer y ‘wa…ma…ma’ Se despertó bebe. Jajaja
Nos acomodamos y lo trajimos a la sala para que coma yemita de huevo. Un desayuno en familia siempre es una delicia.  😉

Me pregunto: ¿qué será lo que hace que nuestros bebés tengan etapas de despertares nocturnos y luego otras noches de dormir continuo? Noches como la anterior, donde duerme (y dormimos) así de largo, me encuentro luego por la mañana siguiente pensando paso a paso qué hice el día anterior para lograr que él duerma así. ¿Será que jugamos tal cosa? ¿será que antes de dormir tomó más leche? ¿será que hizo menos calor? Y no, no encuentro un motivo sustancial, ¿será que simplemente le provocó dormir así?

Entonces me respondo a mi misma, ¿acaso no hay algunas noches en que me despierto más veces y otras en que duermo más de corrido? Mi voz interna llamada conciencia me responde “Sí, no te olvides, tu bebé es una personita con sus preferencias, ganas de cosas, necesidades.”

Y es que a veces nos volvemos locos por el tema de dormir, claro, porque nos afecta! Dormir poco y mal nos desequilibra y está comprobado que tiene efectos negativos en el cuerpo como fatiga o falta de energía, consecuencias en nuestras emociones, estrés, ansiedad. Nuestro bebé dormía relativamente bien, de pronto hace alrededor de 3 semanas pasaron algunas cosas: sus primeros dos dientes de leche hicieron su aparición y tres días después por el calor hubo casi-plaga de zancudos en casa, se les oía volar encima nuestro por las noches y el pobre despertó todo picado una mañana. Desde ahí empezó a despertarse 5 a 6 veces cada noche y así estuvo hasta hace 2 días, que fueron 2 despertares y anoche ninguno.

Durante esas 3 eterrrnas semanas, no voy a negar que empezó a haber fricción entre mi esposo y yo, algunas veces llegamos a discutir por esta noche a quién le tocaba ir, jajaja y luego nos mirábamos, reíamos y nos dábamos cuenta del cansancio que teníamos acumulado y que era ese agotamiento el que estaba hablando en esos momentos. Así que como solución temporal hicimos algunas cosas: tratar de tomar pequeñas siestas cuando el bebé hacía la suya, irnos a dormir temprano por las noches (si, algunas veces a las 8.30 pm ya estábamos durmiendo, como los abuelitos), turnarnos una noche cada uno.

¡Se necesita de trabajo en equipo en esos momentos!