Criando amorosamente con el ejemplo

El otro día una amiga me leyó un extracto de un libro, aunque no sé qué libro era, hubo una frase que se me quedó grabada y era algo así como

Conviértete en el adulto que quieres que sean tus hijos…

Desde que soy mamá, reflexiono acerca de cómo quiero criar a mi bebé. De cuáles son aquellas enseñanzas que quisiera poder transmitirle para que sea un buen ser humano, consciente, responsable de sus actos, apasionado y feliz.

Muchas veces pienso “a, le diré esto o le enseñaré aquello”. Pero la verdad es que la mejor forma de criarlo con amor y respeto es yo misma ser ejemplo, al menos en aquellas cosas que considero importantes. Pensaba en que a veces los padres ponemos todos nuestros sueños, anhelos en nuestros hijos y eso puede convertirse en una presión innecesaria y sobre todo no de ellos.

Soy una convencida de que cada quien crea su camino, cada quien decide quién ser, qué hacer, cómo vivir la vida. Los padres podemos dar a nuestros hijos amor, mucho cuidado y seguridad y espacios de juego. Podemos transmitirles valores, pero en la manera en que nosotros mismos como adultos tomamos decisiones, en cómo hablamos y tratamos a otras personas, en cómo sonreímos ante la vida y cómo tomamos el día a día, en los límites que ponemos cuando vemos algo injusto o inadecuado, en contarles sobre qué nos apasiona a nosotros y qué estrategias tenemos para relajarnos cuando las cosas se ponen duras, en cómo tratamos el medio ambiente y a los animales y cómo somos con nuestros padres y con nuestros amigos, incluso en cómo admitimos nuestros errores. Es decir, creo que con el ejemplo podemos lograr grandes cosas pero también sé que finalmente mis hijos serán adultos que tomarán sus propias decisiones.

A mi misma me ha pasado, el decir “quiero que mis hijos hagan deporte y coman sano”, pero luego veo que aunque tiendo a comer sano, hago deporte por temporadas a veces lo dejo por 4 meses (por tiempo, flojera, frío, etc, etc). Entonces ¿cómo luego esperar que ellos tengan el hábito de hacer deporte al crecer?

Opté entonces por hacer deporte llevándolo al parque a correr, caminar siempre que puedo y retomar el yoga los días que puedo. No se trata de ser padres perfectos o idealistas, pero si quiero ser ejemplo para mis hijos, y ser congruente con lo que les transmito como importante en la vida.

Como siempre digo, los hijos son nuestros grandes maestros en la vida, nos enseñan y nos hacen reflexionar. Mi hijo me hace ser mejor persona y espero yo poder hacerlo también mejor persona, mediante nuestras experiencias juntos, nuestras conversaciones y el ejemplo que le pueda dar al crecer.

Con amor, una mami reflexiva.