El juego libre!

Cuando tuve a mi primer bebé, pensaba mucho en enseñarle cosas. Enseñarle a caminar, enseñarle a comer, enseñarle a jugar, enseñarle a usar las cosas y armar rompecabezas. Yo sería una especie de “maestra” que le enseñaría un sinfín de cosas.

En el camino me fui dando cuenta, y leyendo e informandome también, hablando con personas que trabajan en esto y con otras madres, y fui descubriendo que si bien uno de mis roles es enseñarle cosas en la vida, hay mucho en donde no tengo que enseñarle algo, al menos no de forma estructurada y tradicional. Hay muchas cosas en que no necesito darle instrucciones o formas correctas de usar o hacer algo.

Entonces fui aprendiendo, si! yo fui más bien la que aprendió (o mejor dicho re-aprendí porque seguramente esto es algo que hacía de niña), el juego libre. Les cuento un poco a qué me refiero.

Por navidad le regalamos a mi hijo un juego de bowling, es muy lindo porque en lugar de las típicas botellas son patitos de madera. Desde que lo ví supe que mi enano lo amaría, porque reconoce a los patos y el color amarillo. Y si, le gustó mucho! Ayer saqué el juego, y nos tiramos en el piso a jugar. Lo normal hubiera sido enseñarle a rodar la pelota para que él logre derrumbar los patos, pero en lugar de insistir con eso decidí sólo darselos y observar, ver qué hacía él naturalmente, sin apuros ni ninguna instrucción. Esto fue emocionante y muy tierno! Primero agarraba uno y los mirada a detalle, luego él solo decidió ponerlos de pie uno al lado del otro formando una fila recta y ponía todos con sus ojitos mirándolo a él, luego se echaba frente a ellos para fijar sus ojos en los ojos de los patos… los miraba muy atento y decía “patos, cua cua”, luego me los iba dando a mi uno a uno, luego los tumbaba con sus manitas y los volvía a poner en fila recta, jugaba a guardarlos en su caja y volver a sacarlos. En fin, estuvimos un buen rato entretenidisimos con este juego haciendo lo que para él era interesante.

Y siguiendo con esto, no tiene que ser con un artículo específico. Por ejemplo en la cocina muchos cajones tienen ese seguro anti-travesuras para que no saque los platos o cubiertos, pero hay un cajón grande a su altura que decidimos dejar sin seguro, y es donde guardamos todos los tappers de plástico. Todos los días ama ir sólo a su cajón, saca los tappers o jarras, juega como si vaciara líquidos, me los trae, los vuelve a guardar, los tira, los recoge, los mira, los compara, simula que toma refrescos de estos, los ordena, es interminable todo lo que se le ocurre solito. Y estoy segura que sin yo tratar de enseñarle nada, él aprende y se relaciona con los objetos, analiza e investiga naturalmente porque esta es una capacidad innata en los seres humanos, el ser curiosos.

Dentro de este descubrimiento, pude investigar un poco leyendo y hablando con madres y educadores de inicial que combinan el enseñar con el juego libre. Hay muchos beneficios en dar este espacio: fortalece vínculos afectivos, fomenta la curiosidad y autonomía al dejarlos elegir, fortalece la autoestima del niño, permite el disfrute del niño y de los padres ya que no se rigen de normas sino que van viviendo el momento, fomenta mucho la creatividad, permite que las emociones fluyan y da espacio a la comunicación verbal y no verbal, puede ayudar a tener menos frustración, genera una infinidad de oportunidades de aprendizaje, y sobre todo respeta al niño como un ser humano que propone y decide dentro de lo que se esté haciendo.

Ojo, no quiero decir con esto que las actividades dirigidas o la enseñanza estructurada no están bien, pero comparto mi experiencia en casa al hacer juego libre con mi hijo. Es diferente, veo que incluso como está tan interesado, está super concentrado investigando y disfruta, ríe y se emociona, hace cosas y luego se felicita él solo diciendo “bi-bim!” (qué es “muy bien!”).

Algunos ejemplos en casa pueden ser:

  1. Libre libre! es decir dejar que a él se le ocurra con qué quiere jugar, en mi caso un ejemplo es cuando él sólo va al cajón e tappers o cuando quiere jugar con los cojines decorativos de la sala.
  2. Darle bloques de madera en el piso o una mesa.
  3. Tengo un tapper lleno de pompones de colores, se los doy y sólo observo.
  4. Ir al parque (o jardín) o playa y ver qué hace, jugar con la arena, olerla, que se desliza entre sus dedos son algunas cosas que hace. En el jardín él recolecta palos o piedras, corre full, mira las plantas, etc.
  5. Me ayudo mucho de reciclar! por ejemplo tenía unos retazos de telas, algunas las corté en tiras y otras son cuadrados, las guardo en una caja y se las doy a veces. Y acá la cosa se pone infinita! guardar el interior de los rollos de papel higiénico, forralos de colores o sino simples y darselos. Puedo asegurar que se les ocurre de todo: tirarlos, mirarlos, recogerlos, ordenarlos, hacer torres y derribarlas, etc.
  6.  En navidad por unos días guardé algunas cajas de cartón o el papel de regalo, las abría y cerraba mil veces, luego las va rompiendo, etc.
  7. Últimamente le gusta jugar a las muecas, él hace una y yo lo imito y se muere de la risa! o hace un ruido y lo imito. y lo combinamos con el típico “¿dónde está?”
  8. Otra cosa que hacen los niños es simular. Por ejemplo agarra un pedazo de madera, se lo pone en la oreja y dice “Alooooo” y luego me lo pasa a mi, y jugamos al teléfono. Luego lo mueve por la mesa diciendo “ruunnn, ruuunnn” como si fuera un carrito.
  9. Darle pinturas o crayolas o plumones no tóxicas aptas para niños, y dejarlos pintar libremente. Yo le pongo un poco muy grande y así no me preocupo que se manche la ropa. Mejor lavables y así no hay problemas con que manche “fuera de la hoja”, lo que es típico obviamente.

Todo esto claro está de acuerdo a la edad del niño y mirando siempre la seguridad (que no se los coma por ejemplo). Mi hijo tiene 1 año, 8 meses.

Si les interesa leer más les dejo algunos links o datos (que quede claro no soy experta del tema ni educadora, pero es un tema que me interesa):

  1. La hora del juego libre en los sectores, Guía para educadores de niños menores de 6 años. MINEDU. http://www2.minedu.gob.pe/minedu/03-bibliografia-para-ebr/59-hora_juego_libre_en_los_sectores.pdf
  2. Documental El comienzo de la vidahttps://www.youtube.com/watch?v=0OCT6rh3WQs (lo vi en Netflix)
  3. Web de UNICEF. Ministerio de desarrollo e inclusión social, 7 resultados priorizados en el desarrollo de las niñas y niños en el Perúpresentacion1

Igual tengo que decir, que más allá de cualquier teoría, escribo como mamá y en las vivencias con mi “pequeño-gran-maestro-de-vida” sigo viendo el valor y la belleza del juego libre.

Un beso a todos! Si tienen experiencias que compartir, bienvenidas sean!

Mi misión más grande

Dicen que todos tenemos una misión en la vida, o varias.

Desde que soy mamá, estoy segura que una de mis misiones en esta vida es criar con amor a mi hermoso bebé, ayudarlo a descubrir, experimentar, jugar, dar y recibir abrazos y aprender a disfrutar y cuidar de la vida y la naturaleza. Algo muy dentro de mí lo sabe, lo supe desde el embarazo, lo podía sentir casi corriendo por mis venas.

Hoy, con mi bebé/niño de 1 año 5 meses, estoy embarazada de 4 meses y medio. La semana pasada me confirmaron el sexo, es otro hermoso niño! (se me sale el amor!)

Y he estado pensando en esta misión, tal vez mi misión más importante, que hoy siento aún con más peso; criar a dos hombrecitos, dos personas conscientes del mundo, de cómo viven y cómo armonizan con él y con otras personas.

Sé que las decisiones las tomarán ellos, pero también siento un importante deseo y tarea de criarlos para que luego sean buenos hombres, que sepan amar, que respeten a las mujeres y algún día cuiden a la familia que formen. Veo tantos casos de personas que maltratan, que abusan, que hieren, y creo que mucho de eso es realmente algo muy triste… no saben amar, no sienten compasión ni piden perdón.

Falta mucho para que mis bebés sean hombres grandes, pero creo que cada pasito es parte de nuestro aprendizaje. A veces me doy cuenta que abrazo a mi hijo con mucha fuerza, e imagino ¿cómo será cuando sea grande? ¿me dejará abrazarlo así? (seguro que no!) pero espero que tengamos una relación de confianza donde no estaremos abrazados horas pero tal vez conversemos mucho, de la vida, de los errores, de lo divertido, de esas preguntas que jamás tienen respuesta, de lo que sea.

Me siento portadora de una gran misión, una misión universal y maravillosa, una que literalmente puede cambiar vidas y sobre todo llenar de amor.

Me conmueve, me inspira.

 

A mis hijitos, mami los ama mucho más allá de lo imaginable

Bienvenido colecho

Nuestra historia con el colecho ha sido una de idas y vueltas, y en ese camino ir descubriendo todo el amor y bienestar que nos ha traído.
Mi bebé durmió con nosotros hasta los 4 meses, luego un día lo pasamos a su cuarto y la verdad fue fácil, sin lágrimas pero siempre se despertaba al menos una vez en la madrugada. Ha dormido ahí hasta el año.
Hace como 2 meses tuvo fiebre por unos días, durante los cuales lo pasamos a nuestra cama para cuidarlo, cuando mejoró lo volvimos a su cuarto y fué super difícil. Se despertaba 6 veces por las noches, nos llamaba, nos quería cerca. Hice de todo, abrigarlo más, tratar que coma bien, relajarlo con cuentos y canciones, pero nada.
Estábamos agotados y lo pasamos a nuestra cama.
Nunca faltan comentarios como hiciste mal, es mejor dejarlo llorar y se acostumbra de nuevo o también uy! Ahora no podrás sacarlo de ahí.
La verdad es que desde hace 2 meses los 3 dormimos mucho mejor!! Lo hablábamos con mi esposo ayer, nosotros dos estamos más descansados, dormimos casi de corrido sin pararnos ni preparar leche en la madrugada (en nuestra cama ya no pide leche), y nuestro bebé duerme delicioso! Calientito y abrazado de nosotros, con la cabeza metida en mi cuello o mi barriga y sus piesitos en la barriga de papá jajaja. Comentábamos como cada noche él viene a la cama, se hecha en nuestras almohadas con una sonrisa de travesura con felicidad y escucha mis cuentos y canciones tranquilo, se le puede ver el relajo y ternura.
No sé qué es mejor, por ahí no hay algo mejor, sólo sé que para nosotros esto resulta y se siente bien. Él crecerá y en algún momento irá a su cuarto, y ya sólo buscará nuestra cama cuando lo necesite, si está enfermo o quiere cariños. Será un día independiente y seguro, mientras tanto queremos darle todo el calor y seguridad nosotros y si una forma es que duerma junto a mamá y papá, hagámoslo!
Bienvenido el colecho a nuestras vidas … nuevamente!!