Bienvenido colecho

Nuestra historia con el colecho ha sido una de idas y vueltas, y en ese camino ir descubriendo todo el amor y bienestar que nos ha traído.
Mi bebé durmió con nosotros hasta los 4 meses, luego un día lo pasamos a su cuarto y la verdad fue fácil, sin lágrimas pero siempre se despertaba al menos una vez en la madrugada. Ha dormido ahí hasta el año.
Hace como 2 meses tuvo fiebre por unos días, durante los cuales lo pasamos a nuestra cama para cuidarlo, cuando mejoró lo volvimos a su cuarto y fué super difícil. Se despertaba 6 veces por las noches, nos llamaba, nos quería cerca. Hice de todo, abrigarlo más, tratar que coma bien, relajarlo con cuentos y canciones, pero nada.
Estábamos agotados y lo pasamos a nuestra cama.
Nunca faltan comentarios como hiciste mal, es mejor dejarlo llorar y se acostumbra de nuevo o también uy! Ahora no podrás sacarlo de ahí.
La verdad es que desde hace 2 meses los 3 dormimos mucho mejor!! Lo hablábamos con mi esposo ayer, nosotros dos estamos más descansados, dormimos casi de corrido sin pararnos ni preparar leche en la madrugada (en nuestra cama ya no pide leche), y nuestro bebé duerme delicioso! Calientito y abrazado de nosotros, con la cabeza metida en mi cuello o mi barriga y sus piesitos en la barriga de papá jajaja. Comentábamos como cada noche él viene a la cama, se hecha en nuestras almohadas con una sonrisa de travesura con felicidad y escucha mis cuentos y canciones tranquilo, se le puede ver el relajo y ternura.
No sé qué es mejor, por ahí no hay algo mejor, sólo sé que para nosotros esto resulta y se siente bien. Él crecerá y en algún momento irá a su cuarto, y ya sólo buscará nuestra cama cuando lo necesite, si está enfermo o quiere cariños. Será un día independiente y seguro, mientras tanto queremos darle todo el calor y seguridad nosotros y si una forma es que duerma junto a mamá y papá, hagámoslo!
Bienvenido el colecho a nuestras vidas … nuevamente!!

Carta para mi en 17 años

Hola! Soy tú hace 17 años, cuando faltaban sólo 5 días para que tu hijo cumpla 1 año. Te escribo para hacerte acordar algunas cosas importantes, espero esto te sirva.

Recuerda por siempre su delicioso olor, cierra los ojos y respira hondo pensando en él, pequeñito, gordito, y siente ese incomparable olor a bebé, a tú bebé, a quesito con dulzura, olor a sueños y esperanzas, a felicidad y cuidado.

Recuerda esas manitas, recuerda que cuando le dabas leche en las madrugadas a oscuras, y sentías sus pequeños deditos agarrando tu dedo, pensabas callada “gracias Dios por estas manitos”. Sean como sean las cosas hoy, agradece siempre por este milagro del universo, que fue para tí.

Recuerda cómo te besaba, que existían momentos en que detenía lo que estuviera haciendo y te miraba fijamente, luego pegaba su narizita a la tuya y te plantaba un enorme, delicioso y exagerado beso. Un beso totalmente imperfecto, desordenado, tierno; un beso del paraíso. Entiende que esos besos luego serán para un amor, y sólo dale palabras de apoyo, escúchalo, convérsale mucho y acompáñalo en sus propias aventuras.

Dale espacio, recuerda que quieres ser una mamá que lo guía y lo ama sin límites, pero que lo quiere respetar en sus decisiones y apoyarlo en sus sueños. Recuerda que quieres que sea un hombre bueno, consciente, apasionado por lo que haga y por la naturaleza y sobretodo feliz, pero que sabes que al final él elige. Ya hoy está por cumplir 18 años, será un adulto.

Recuerda que quieres que se divierta mucho en su juventud, que aproveche la vida para probar nuevas cosas, para viajar, para abrir sus horizontes y no sólo preocuparse del futuro. Que tenga grandes amigos y cultive amistades para siempre y parte de eso es tener historias locas y graciosas que recordar cuando sean viejos.

Recuerda no estar apurada cuando esté contigo, que vea que ser adulto no es sinónimo de dejar de disfrutar de lo simple de la vida, que seas ejemplo de lo que él pueda aspirar cuando sea mayor. Ríete de tí misma, cuéntale cuántas veces te equivocaste o en qué momentos te sentiste confundida en la vida, que eso será mucho mejor que decirle siempre “lo que se debe hacer”.

Cierra los ojos, recuerda la promesa que le hiciste cuando recién empezaba a dar pasitos y te detenías a ti misma para que camine sin límites y aprenda solito (siempre mirándolo y lista para agarrarlo si caía): que serías su mami por siempre, que lucharías por que sea feliz y que cuando creciera dejarías que viva su propio camino y encontrara su propia felicidad.

Una mami llena de amor.

Descubrí que tengo magia

Para todas las mamis que van por ahí con sus hijos, se ven ‘normales y comunes’ pero tienen una magia natural que toca vidas y cría esperanzas

He descubierto que tengo magia.
Soy capaz de calmar una tormenta de lágrimas con sólo extender mis brazos y abrazar con un intenso amor a mi pequeño.

Puedo lograr hacer divertida hasta la tarde más común, cuando bailo cantando en un ritual que sólo entendemos mi hijo y yo, cómplices como lo hacían las tribus más antiguas desde siempre.

Algunas veces casi parece que hiciera pósimas que hechizan, porque preparo una papilla con unas gotas de paciencia, una pizca de cuidado, un atado de ternura y abundante amor, y logro provocar que sea devorada hasta desaparecer en tan sólo minutos.

He visto mi magia cuando ante la inquietud o inseguridad, lo único que envuelve a mi bebé en un halo de paz es la teta o mis brazos. Nunca creí que mi propio cuerpo fuera mágico, aunque ya el embarazo me lo había demostrado.

Tengo una mágica sonrisa, porque sólo basta que sonría mirándolo a los ojos, para desatar el más hermoso efecto que jamás vi, su gran sonrisa con dos dientitos. Una sonrisa que viene con luz, una luz que llega hasta mi alma.

Doy gracias cada día por mi magia, porque es para él, magia directa para mi hijito que sólo necesita de los encantos de su mami muchas veces.

Con amor, de una mamá mágica

Si! Durmio toda la noche!

Eran las 5 am, mi esposo y yo nos despertamos y nos preguntamos, ‘estará bien el bebe?’
No podíamos creer que seguía dormido desde las 8 pm. Mi esposo fue de puntitas a verlo, estaba plácidamente P-R-I-V-A-D-O!
Aprovechamos en cocinarnos un super desayuno y lo servimos en la sala donde tenemos una linda vista hacia la naturaleza. Nos sentamos en paz, 1,2,3 a comer y ‘wa…ma…ma’ Se despertó bebe. Jajaja
Nos acomodamos y lo trajimos a la sala para que coma yemita de huevo. Un desayuno en familia siempre es una delicia.  😉

Me pregunto: ¿qué será lo que hace que nuestros bebés tengan etapas de despertares nocturnos y luego otras noches de dormir continuo? Noches como la anterior, donde duerme (y dormimos) así de largo, me encuentro luego por la mañana siguiente pensando paso a paso qué hice el día anterior para lograr que él duerma así. ¿Será que jugamos tal cosa? ¿será que antes de dormir tomó más leche? ¿será que hizo menos calor? Y no, no encuentro un motivo sustancial, ¿será que simplemente le provocó dormir así?

Entonces me respondo a mi misma, ¿acaso no hay algunas noches en que me despierto más veces y otras en que duermo más de corrido? Mi voz interna llamada conciencia me responde “Sí, no te olvides, tu bebé es una personita con sus preferencias, ganas de cosas, necesidades.”

Y es que a veces nos volvemos locos por el tema de dormir, claro, porque nos afecta! Dormir poco y mal nos desequilibra y está comprobado que tiene efectos negativos en el cuerpo como fatiga o falta de energía, consecuencias en nuestras emociones, estrés, ansiedad. Nuestro bebé dormía relativamente bien, de pronto hace alrededor de 3 semanas pasaron algunas cosas: sus primeros dos dientes de leche hicieron su aparición y tres días después por el calor hubo casi-plaga de zancudos en casa, se les oía volar encima nuestro por las noches y el pobre despertó todo picado una mañana. Desde ahí empezó a despertarse 5 a 6 veces cada noche y así estuvo hasta hace 2 días, que fueron 2 despertares y anoche ninguno.

Durante esas 3 eterrrnas semanas, no voy a negar que empezó a haber fricción entre mi esposo y yo, algunas veces llegamos a discutir por esta noche a quién le tocaba ir, jajaja y luego nos mirábamos, reíamos y nos dábamos cuenta del cansancio que teníamos acumulado y que era ese agotamiento el que estaba hablando en esos momentos. Así que como solución temporal hicimos algunas cosas: tratar de tomar pequeñas siestas cuando el bebé hacía la suya, irnos a dormir temprano por las noches (si, algunas veces a las 8.30 pm ya estábamos durmiendo, como los abuelitos), turnarnos una noche cada uno.

¡Se necesita de trabajo en equipo en esos momentos!

 

El postparto… lo (des)conocido

Recuerdo cuando estaba ya en mis últimas semanas de embarazo, cuántas ansias tenía de conocer a mi bebé, por fin tenerlo en brazos! Me preguntaba ¿cómo sería la lactancia? ¿cómo sería dar a luz? ¿sería natural como me había preparado o cesárea por algún imprevisto? ¿cómo sería ser mamá? Me preguntaba de todo, pero no me preguntaba ¿cómo sería el post-parto para mi? ¿me sentiré bien físicamente, emocionalmente? … Qué poco conocía.

Cuando estamos embarazadas nos hablan de todo, del parto, del recién nacido, de las visitas, pero no recibimos mucha información sobre nuestro cuerpo y mente después del parto. Sólo que estaremos enamoradas de nuestro nuevo bebé, que no vamos a dormir igual nunca más, que el trabajo de parto puede durar horas de horas o que nunca se sabe y por ahí al final toca hacer una cesárea, uno escucha de todo y va sacando sus conclusiones. Pero antes de dar a luz ¿qué sabemos del nuestros cuerpos y cuidados como mujeres en los días posteriores al parto?

Al menos en mi caso no sabía mucho, por no decir casi nada. Así que voy a compartir cómo me fue (cada mujer es distinta, esta es mi experiencia personal).

Ya he contando antes sobre mi parto en sí, fue mágico y rápido, casi fácil. Al ser natural y sin complicaciones, salí hacia mi casa luego de 2 días, mi esposo, nuestro bebé, y un universo de desconocimiento y emoción. Estábamos tan emocionados y algo nerviosos que nos tomamos una foto en la puerta del cuarto y luego antes de subir al auto los tres, como nueva familia… Llegamos a casa.

Descubrimos que literalmente cuidar a un bebé requiere del 100% y más del tiempo (obvio), es 24 horas sin-parar (obvio de nuevo), entonces no podíamos cocinar y no habíamos hecho compras de comida, así que el primer día que ya era tarde comimos lo que encontramos atún con galletas de soda y agua.

Por toda la energía que requiere cuidar a un recién nacido y dar de lactar, es bueno considerar tener snacks saludables a la mano: fruta picada en tapers en la refri o fruta ya lavada lista para comer, frutas secas o barras energéticas naturales, cereal. Esos fueron mis aliados. También se puede tener fruta picada congelada para licuarla y tomar jugos.

Será por las hormonas, pero yo me moría de calor, siempre, en todo momento! Estábamos en cambio de estación, y mi ropa de verano estaba guardada, mi marido me ayudó a bajar la maleta de ropa de verano para poder usar unos shorts y polos de tiras que son más cómodos para la lactancia.

La lactancia, un proceso tan natural… nos costó al principio y requirió de trabajo, práctica y… ropa cómoda! Los polos con manga corta eran incomodísimos, a buscar los polos de tiritas o sueltos, porque no compré especiales de lactancia pensando que no eran necesarios.

El cuarto del bebé lo arreglé con mucho amor, el cambiador especial tan lindo. No lo usé hasta el mes, ya que siempre estábamos en mi cuarto y usé mucho un cambiador portátil de tela que podía estirar y doblar encima de mi cama.

Mi cuerpo, cuando salí de la clínica esperaba que en una semana ya estuviera deshinchada y más delgada. Al menos yo las primeras dos semanas estuve igual, incluso seguía reteniendo líquidos por unos días. Recién luego de dos semanas empecé poco a poco recuperar el cuerpo. Mi barriga empezó a deshinchase recién desde ahí. No fue inmediato. De hecho hoy que mi bebé tiene casi 9 meses, aún mi cuerpo y peso no es igual, por ahí nunca lo sea, dicen que el promedio es 1 año luego del parto.

Los sentimientos, ay los sentimientos. Estaba muy enamorada de mi bebé, pendiente de él, tanto que estaba pendiente siempre y dormía poco, la falta de sueño afecta a las personas. Me sentía muy feliz con mi bebé, pero hubo días en que no tenía ganas de ver visitas, tenía ojeras y mucho calor, a veces me sentía sensible, un día me pasó que una visita hizo un comentario sobre adelgazar después del parto y me sentí tan susceptible que sólo quería estar en mi habitación. Felizmente mi esposo ayudaba mucho, y me ayudó a tener espacios para dormir mientras él estaba con nuestro bebé. Es bueno tener una persona o más que nos ayuden en estos primeros días.

Todos dicen que ya no duermes, literalmente el primer mes no dormí… no más de 3 horas nunca y eso que 3 horas era motivo de celebración. Como le daba lactancia exclusiva y nos costó mucho poder lograrlo, eran 24 horas a la teta. Eso quiere decir, de nuevo la ropa cómoda es importante, que muchas visitas no se puede tener, y que siempre siempre tenía sed por eso tener refrescos y agua a la mano para tomar siempre. Yo tenía un termo en mi mesa de noche lleno de agua para poder tomar en las noches sin tener que pararme.

Las primeras semanas a veces me dolía la espalda, creo era por tener a mi bebé cargado o dándole de lactar. Me ayudaba una bolsa de agua caliente y por si hay inflamación en los senos, compresas de agua fría unos minutos al día o existen unas cremas especiales.

Finalmente aceptar ayuda, nuestra madre, esposo, alguna amiga o hermana, una persona de confianza, todo vale. Porque si, estaremos 100% con el bebé, pero también necesitamos comer, dormir, bañarnos, reír. Todo esto es importante, y recordar que mientras nosotras como mamis estemos bien, estaremos mucho mejor para cuidar a nuestros hermosos bebés.

Jugando ¿los beneficios del juego?

El juego. Jugar juntos. Jugando.
El juego es tan importante en la vida, y hay que darle el espacio y tiempo que se merece para los niños.
Es jugando que van explorando el mundo, aprendiendo y definiendo quienes son, lo que les gusta, les da oportunidad de reír, compartir, interpretar, simular, verbalizar, analizar, resolver, divertirse!
Hay mucho que jugamos con nuestro pequeño de 7 meses, a hacer torres de vasitos y derrumbarlos, a armar bloques (bueno y él se los mete a la boca), empujar pelotitas o carritos, a jalar algún objeto con una pita, a tirar algo y recogerlo, a gatear, a ‘y donde está la mami’ y a escondernos y aparecer, pasar hojas de un cuento, en fin hay mucho y en cada actividad interactuamos, nos miramos y veo que mi bebé ya va tratando de imitarnos y aprovechamos para animarlo y reconocer sus pequeños grandes logros… él se emociona!
Y con esto no quiero decir que sobre-estimulemos, de hecho hay momentos también perfectos y valiosos para echarnos juntos, caminar cargándolo en brazos y mirar el parque, pasearlo, o sólo dejarlo hacer lo que quiere y observarlo. Pero el juego es protagónico para los bebés y niños, creo que hay que darle el valor que merece.
En mi caso que trabajo fuera de casa, todos los días llego a casa y luego de darle abrazos y besos a mi peque, vamos a jugar ¡Cuánto nos divertimos! él ríe mucho y se entretiene, y luego ya cuando veo que quiere un cambio es hora de comer y luego viene su rutina de sueño.

Los fines de semana son más libres, ya que salimos a pasear y jugamos en diferentes momentos, encontré en el juego una forma más de conectar y compartir con mi bebé.
Son momentos deliciosos!

A Jugar!

Ser mamá y trabajar fuera de casa

Estoy en el avión en mi primer viaje de trabajo sin mi bebé, me voy por tres días y desde ya se siente eterno.
Llegué a pensar cómo organizar traer a mi bebe conmigo estos días, traigo a mi mamá? Mi esposo podrá dejar el trabajo y venir? Luego pisé tierra y acepté que era hora de viajar sola y trabajar.

Ayer hice las compras de casa y he dejado organizado el menú de sus papillas y snacks, dejé el botiquín de los ‘porsiacasos’ con todo lo necesario aunque hasta ahora nunca se ha enfermado, dejé los teléfonos de emergencia, su mordedor en la refrigeradora listo para cuando le molesten las encías y hasta mi polo del pijama por si quiere el olor de mamá. Dios! Lo peor, o realmente lo mejor, es que estoy segura él va a estar muy bien cuidado y yo seré la que sufra más.

Seré quien lo tenga todo el día en mis pensamientos, pendiente de sus horarios de comida, de si durmió bien por la noche, si cuando lo bañó papá no le entró agua al oído, si se estará riendo mientras juega y si le sale al fin el primer diente. Sólo espero que él se lo pase de maravilla, bien cuidado y bien comido, y espero con ansias cuando regrese a casa y lo abrace y oler sus piesitos. mmm deli!

Me he traído el extractor para que no se me corte la leche, ojala lo logre bebé. Así cuando vuelvo y pides la teta pueda dártela, voy a intentarlo.

Todo esto me hace pensar en el mundo laboral para las madres, no voy a decir que es cruel, estoy en un lugar de trabajo super no me podría quejar, pero tenemos tanto que avanzar en el país. En cuanto horarios, flexibilidad del lugar de trabajo, espacios para amamantar y facilitar la lactancia, licencias postnatales extendidas para mamá y papá… si papá también!

Seria genial podamos ir avanzando, creo que las leyes seguro irán a paso lento, muy lento pero desde las empresas podemos ir avanzando con políticas internas y beneficios. Por ejemplo con horarios flexibles o trabajo desde casa algunos días, volver luego de la licencia de manera progresiva empezando menos horas al día e ir aumentando poco a poco, brindando lactarios, dar charlas sobre crianza. Hay muchas cosas que se pueden implementar.

En tu trabajo hay alguna practica o beneficio para madres o padres que quisieras compartir?

Pienso en él y sonrío, suspiro! Buen viaje para mi y excelentes días para el.